Dataras es uno de esos Ponzis “relámpago” diseñados para atacar rápido y desaparecer aún más rápido. Lanzada solo dos semanas después de AM Engine, la plataforma utiliza exactamente los mismos códigos, los mismos rendimientos irreales y las mismas redes de promotores.
Presentada como un proyecto “socio” destinado a tranquilizar a los inversores, en realidad solo sirvió para drenar los últimos depósitos de una comunidad ya debilitada por estafas anteriores.
En pocos días, Dataras se extendió a varios países, antes de colapsar brutalmente al mismo tiempo que AM Engine, sin dejar a los usuarios la más mínima esperanza de recuperar su inversión.
Dataras (Esquema Ponzi): Una doble estafa en asociación con AM Engine,
1. ¿Qué es Dataras?
Dataras apareció como una nueva plataforma de “trading automatizado” que prometía rendimientos de aproximadamente 3 % por día. La interfaz, el discurso sobre la inteligencia artificial y el funcionamiento general recuerdan inmediatamente los mismos mecanismos que todas las estafas de criptomonedas anteriores.
En realidad, Dataras nunca fue más que un Ponzi diseñado para explotar al mismo público que AM Engine: inversores acostumbrados a rendimientos irreales, convencidos de que al llegar temprano a una nueva aplicación, esta vez podrían “salir ganando”.
2. Lanzamiento dos semanas después de AM Engine
La aparición de Dataras sigue un calendario muy preciso. En Francia, AM Engine comienza a difundirse alrededor del 15 de septiembre de 2025. Apenas dos semanas después, Dataras se introduce en los mismos grupos de Telegram, las mismas conversaciones privadas y los mismos círculos de reclutadores.
Este momento no es casual. Sirve para capitalizar la dinámica aún activa en torno a AM Engine y atraer rápidamente a una nueva ola de inversores, ya familiarizados con el modelo y listos para hacer un nuevo depósito para “no perderse el inicio”.
3. Una “asociación” estratégica con AM Engine
Para convencer rápidamente, Dataras se presenta como un socio oficial de AM Engine. Los promotores explican que las dos aplicaciones trabajan “mano a mano”, que Dataras es un proyecto paralelo destinado a ofrecer rendimientos aún más altos, y que los primeros en entrar podrán beneficiarse de dos plataformas complementarias.
Esta puesta en escena está calculada para inspirar confianza.
La asociación entre dos aplicaciones que se validan mutuamente da la impresión de un ecosistema amplio, casi institucional. Sin embargo, es precisamente este vínculo artificial el que causará la caída simultánea de ambas plataformas un poco más tarde.
4. Rendimientos agresivos del 3 % por día
Para atraer a usuarios ya expuestos a Ponzis anteriores, Dataras adopta la misma estrategia que AM Engine: rendimientos fijos extremadamente altos. El discurso está perfectamente pulido: la IA gestiona el trading, los riesgos son “casi nulos”, y los beneficios diarios se anuncian como garantizados.
En la práctica, una tasa del 3 % diario hace imposible cualquier viabilidad a largo plazo. El sistema requiere una afluencia masiva de nuevos inversores para aguantar unas pocas semanas, antes de colapsar tan pronto como los retiros comiencen a superar los depósitos.
5. Una difusión relámpago en varios países
Al igual que AM Engine, Dataras se propaga rápidamente en diversas comunidades, especialmente en Francia, en varios países de Europa y en redes vinculadas a antiguos usuarios de CoinPlex y ACCGN. Los mismos promotores comparten los enlaces, reactivan sus antiguos grupos y reutilizan sus contactos para poner en marcha la maquinaria de nuevo.
Esta dinámica permite que Dataras crezca muy rápidamente, sin publicidad, simplemente reciclando una comunidad ya acostumbrada a este tipo de plataformas.
6. Un ciclo demasiado corto para permitir ningún reembolso
Esta vida útil extremadamente corta hace que la situación sea aún más dramática para las víctimas. A diferencia de CoinPlex, que duró lo suficiente como para que algunos de los primeros inversores recuperaran parte de su inversión, Dataras no deja absolutamente ningún margen de maniobra.
Los inversores no tienen tiempo para recuperar sus depósitos. Solo los promotores de más alto nivel, aquellos que drenaron su red de inmediato, logran reembolsarse. La gran mayoría de los usuarios solo habrá recibido unos pocos céntimos o nada en absoluto.
7. Un eslabón más en una cadena mundial de Ponzis dirigida desde el Sudeste Asiático
La historia de Dataras no es aislada. Se inscribe en una larga serie de aplicaciones fraudulentas que siguen exactamente el mismo patrón: lanzamiento rápido, discurso tecnológico engañoso, rendimientos irreales, referidos intensivos y luego una desaparición repentina.
AM Engine, CoinPlex, ACCGN, TUX, Dataras… todas estas plataformas presentan las mismas características, las mismas estructuras y los mismos métodos de distribución en grupos de Telegram y Discord.
No es una casualidad.
Detrás de estas aplicaciones se encuentra una red mucho más grande: la industria del fraude en línea orquestada desde las fábricas de estafas del Sudeste Asiático, especialmente en Camboya, Myanmar, Laos y en ciertas zonas fronterizas controladas por grupos criminales chinos. Estos centros utilizan trabajadores forzados, especializados en la creación, gestión y difusión de falsas inversiones destinadas a dirigirse a víctimas internacionales.

